Vencedora: Atala Narum
Serenity Ville
Muertes: 1
Puesto dos: Francine
Emerald Gardens
Muertes: 2
Paradójicamente, puede que aprender a vivir con su nuevo yo fuera lo que Francine necesitaba para salir del tóxico estado mental en el que se había sumido tras ver morir a Tasha. Su movilidad no volvió a ser la que era, y cada día tenía que vivir con islas de recuerdos rodeados de vacío. Pero no permitió que eso la hundiese. Ya no. Cuando estar a solas se volvía difícil, siempre tenía a Atala al otro lado de la línea telefónica, o a unas cuantas estaciones de metro. Una siempre dispuesta a escuchar a la otra.
Puesto tres: Emerson Cullay
Emerald Gardens
Muertes: 2
La noche del fin de los juegos, Wagner besó a Aryann. Lo hizo sintiendo una gran culpabilidad en el proceso, pero nada podía consolarlo del dolor de ver a su hermano mayor ser catapultado hacia el espacio exterior. Aryann se dejó besar por el chico que se parecía casi como un gemelo idéntico a su amor. Ambos lloraban. Ninguno de los dos parecía capaz de parar, a pesar de los remordimientos. Un par de veces al mes, visitaban juntos la tumba vacía para dejar flores.
Puesto cuatro: Roselia
Capitol Hill
Muertes: 4
A pesar de la poca repercusión mediática que le dieron al funeral de Roselia, los snowistas nunca la olvidaron. En su fastuosa tumba vacía de mármol blanco, solían dejar mensajes de enaltecimiento de su régimen, y de xenofobia y odio a los distritos, cuyos dueños nunca fueron capturados. Lo mismo para la estatua que un grupo de donantes anónimos erigió en su honor, junto a la de su abuelo y su bisabuelo en Wintertown. "Roselia. La última Snow." Rezaba la inscripción.
Puesto cinco: Eryx Evander Dorinday
Capitol Hill
Muertes: 2
Zephir y Aldora estuvieron metidos en una larga batalla legal el uno contra el otro. En el pasado, Zephir contaba con contactos poderosos, pero visto que esta vez estaba en el ojo público, todos le dieron la espalda. Aldora ganó al final los juicios y él fue sentenciado a pagarle una cantidad millonaria en daños y perjuicios así como una multa por falsificar documentos oficiales. Para no tener que hacer frente a la condena, fingió su suicidio con una explosión de gas en su apartamento, huyó del Capitolio con ayuda de uno de sus antiguos amantes y se instaló en el Distrito 1 tras un cambio de apariencia y un nombre falso. Ser asesor de imagen ya no estaba tan cotizado en esa nueva era, y él nunca se terminó de acostumbrar a esa pérdida de poder adquisitivo. Aldora nunca se lo creyó, y jamás dejó de buscarlo sin éxito.
Puesto seis: Myle Lavrov
Lakeside
Muertes: 0
El cuerpo de Myle no pudo ser rescatado del vacío, salió de la órbita de Endimión y se alejó a la deriva, perdiéndose en el espacio junto con el manuscrito. Sus padres sin embargo, erigieron una simbólica tumba en el cementerio de Lakeside. Atormentados por los muchos recuerdos de su hijo, se deshicieron de sus muebles e instalaron en su antigua habitación una pequeña sala de estar que raramente utilizaban. A veces, Myau se quedaba mirando fijamente a una esquina vacía sin razón aparente. A su madre acabó por perturbarle ese comportamiento y puso a la mascota de su hijo fallecido en adopción. Myau fue adquirido por un fanático de los Juegos del Hambre residente en Great Mall que llevaba gastada una fortuna en pertenencias de tributos.
Puesto siete: Isamere "Izzy" Gates
Star Valley
Muertes: 1
Valereen Gates nunca asimiló la muerte de su única hija. Siempre creyó que se trataba de una puesta en escena en la que Izzy había fingido su propia muerte para aparecer algún día de forma inesperada y sorprender a todos. Dejó de excederse y de comportarse como una adolescente, pensando que Izzy estaría enfadada con ella por las cosas que siempre le molestaron y aparecería si paraba y sentaba la cabeza. Nunca dejó de esperar el momento de una reaparición estelar que jamás llegó.
Puesto ocho: Eris Shadows
Carnation Crest
Muertes: 0
Cressida se volcó más que nunca en la lucha por los derechos de los distritos. Tras casarse con Pollux y asumir la adopción de Johann en nombre de su hermana, creó la Fundación Eris, una entidad sin ánimo de lucro que reivindica y defiende la justicia social de los más desfavorecidos. Le dieron a su primera hija el nombre de Aetheris en honor a su tía.
Puesto nueve: Mair Rainder
Sparkly Lane
Muertes: 0
Tras el fallecimiento de Mair, el único familiar que le quedó a Kaja Dwyn fue su bisnieto Johann. En busca de darle una vida mejor, no se opuso cuando Cressida Shadows la contactó para hablar con ella sobre la propuesta de adopción que Eris habría asumido de haber vuelto con vida. Lo dejó en sus manos sabiendo que hacía lo correcto, y hasta el fin de sus días un par de años después no dejó de visitarlo todos los meses.
Puesto diez: Ethan Snider
Star Valley
Muertes: 0
Nadie fue a la despedida de Ethan antes de partir a la Arena. Pero al esparcimiento de sus cenizas asistió mucha gente. Katniss, Peeta, Annie y Angelo entre ellos. Ahora, él descansaría por siempre en el mismo lugar que sus padres. Una investigación sobre el antiguo anillo de pederastia manejado por su abuelo Ridley fue llevada a cabo, y los presuntos implicados fueron juzgados y más tarde encarcelados.
Puesto once: Roenna Agaponi
Capitol Hill
Muertes: 1
Electra, Victoria y Carmine organizaron un funeral íntimo y discreto para Roenna, prohibiendo la entrada a curiosos y sólo permitiendo la asistencia a gente que sabían era del agrado de ella, a parte de los padres de Glock, sus abuelos, que se habían enterado de la verdad gracias a la prensa y querían honrar como se merecía a su recién descubierta nieta. La fortuna que heredaron la donaron a la causa de los Avox. Tras operarse para un implante de lengua, pasaron a formar parte de dicho proyecto para restaurar a todos los sin voz de Panem.
Puesto doce: Hadrian Cloak
Carnation Crest
Muertes: 1
Carbonizado. Por un muto cuyo nombre era parecido al de Felicia, la chica que fingió corresponderlo sólo para ridiculizarlo en público. El lich necesitó un recipiente para meter lo que quedó de Hadrian, del cual tras el intenso fulgor generado por el ataque de Eliza no había quedado mucho. La mayoría de los que se metieron con él en el pasado quedaron estupefactos al verlo. Aquellas palabras que Hadrian pronunció en su entrevista, aunque al principio les hizo sentir aludidos, pronto comenzaron los remordimientos. Felicia no fue uno de ellos. Debido al interés que en el Capitolio generaron sus propios tributos, el profesor Stanhope propuso que el rascacielos que había diseñado, se incluyera en el plan de restauración de Emerald Gardens. Su sueño se cumplió, póstumamente pero lo hizo.
Puesto trece: Spencer Valvo
Wintertown
Muertes: 0
Ahogado. De todas las maneras que Spencer podía morir, tuvo que ser precisamente así. Eso es lo que pensó su tío Benn Correll al recibir la urna de su sobrino y el diente de tiburón que un día le regaló. Él y Evangeline pelearon por su diferencia de opinión con respecto a los restos de Spencer. Sus padres querían enterrarlo en el cementerio local, pero ellos nunca lo entendieron. Ni su forma de pensar ni sus necesidades y Benn no podía permitir que descansase por el resto de la eternidad en un lugar en el que nunca encajó. Por eso se llevó en secreto la urna al Distrito 4 y esparció sus cenizas en la orilla del mar. Annie estuvo con él en ese momento, tras el cual le pidió el diente y lo colgó en la camita de Angelo como símbolo de que para que su niño creciera seguro, otros tuvieron que pagar.
Puesto catorce: Melody McFray
Wintertown
Muertes: 1
Tiana no duró demasiado en casa de su tía depresiva y adicta, se la llevaron los servicios sociales y casi inmediatamente al tratarse de la hermana de un tributo la adoptó una familia del Distrito 1 llevándose con ella la urna de las cenizas de su hermana. Nunca se pudo quitar de la cabeza que las últimas palabras que le dijo a Melody en la despedida eran "te odio" y aunque le había pedido perdón mil y una veces a la urna, eso no la consolaba. Jamás lo haría. Julia fue encarcelada. Encerrada en una celda de la que nunca más salió. El resto de reclusas le hizo la vida imposible y las agresiones eran constantes. Tiana la visitó años después, ya adulta y prometida con un guapo chico del Distrito 1. Pensó que podía perdonarla, pero no. Sintió un repentino odio hacia ella, le escupió en la cara, se dio la vuelta y se fue. Julia quería disculparse, quería arreglarlo pero vio su anhelo frustrado. Ella solo quería vivir, pero no allí. No así. Morir en los Juegos hasta le acabó pareciendo una mejor idea.
Puesto quince: Akiva Bunner
Capitol Hill
Muertes: 1
La bella Karou lloró amargamente la inesperada muerte de su amado. Estaba tan deprimida que todos pensaron que haría una locura. Su punto más bajo lo alcanzó cuando tomó un cuchillo de la cocina y salió a la calle a buscar a Johanna para matarla y suicidarse después, pero fue Annie Odair quien la encontró y la consoló convenciéndola de que no lo hiciera. Karou hace mucho que había decidio odiar a todos los vencedores y los distritos por la revolución, pero a Annie no podía. Había sido su favorita. Pasó una temporada de reflexión y un día anunció a sus padres que se iba. Viajó por todo Panem aprendiendo las distintas culturas y haciendo amigos de todos sitios. Volvió al Capitolio convertida en alguien nuevo que nada tenía que ver con su yo anterior excepto por una cosa, el medallón del corazón partido que compartía con su primer y más grande amor: Akiva.
Puesto dieciseis: Cain Delfos-Siresnow
Peace Road
Muertes: 0
Cuando perdió a su marido por creer en sus ideas de libertad, Maia Siresnow tuvo que luchar muy duro para superarlo. No pudo evitar sentirse algo traicionada porque él hubiera privado a su familia de su presencia por perseguir sus ideales. Cuando perdió a sus dos hijos ella volvió a sufrir inmensamente a pesar de la maldad de Abel, pero a diferencia de la primera vez ya no le quedaba nadie por quien esforzarse en seguir del agujero. Pero se tenía a ella misma. Dejó la sórdida Peace Road atrás y volvió a Capitol Hill donde rehizo su vida con un antiguo compañero de trabajo divorciado. En las fechas señaladas, iba a dejar flores en las tumbas de sus hijos y su marido y por un instante recordaba cómo lo perdió todo en tan poco tiempo y sentía como si se fuera a venir abajo. Ese era el único momento de flaqueza que se permitía.
Puesto diecisiete: April Täter
Great Mall
Muertes: 0
Rudy y el padre de April pelearon. El padre, aprovechando la fama que su hija le proporcionaba escribió desde la cárcel un libro autobiográfico contando su vida y la de su hija. Rudy no lo vio bien, pero por el recuerdo de ella decidió dejarlo pasar. Se sentía como si le hubiera sido arrebatada una parte de él. April siempre había estado ahí a pesar de que él no fue el mejor y en ocasiones desaparecía sin darle explicaciones. Trató de reformarse por ella, por su memoria. Comenzó a estudiar una carrera pero pronto perdió la motivación y la dejó. Al final volvió a lo de siempre, a malvivir en la vida clandestina y nocturna de Great Mall. Fue encerrado en prisión poco después de que el señor Täter saliera. En cuanto a él, el libro le trajo algo de dinero pero lo malgastó en apuestas y acabó arruinado otra vez, sin poder dejar de pensar que al menos en prisión tenía calefacción.
Puesto dieciocho: Andri Ferran
Serenity Ville
Muertes: 1
Nadie estaba preparado para la muerte de Andri, el alegre, despreocupado, fiestero Andri... Pero aún así ocurrió. Sus padres, sus amigos y conocidos hicieron una última fiesta en su honor, tal y como él quería que se hiciera. Que lo recordasen con diversión y no con lágrimas. Dicen que la fiesta duró tres días, que asistieron más de mil personas y que dos invitados murieron en un coma etílico. Es lo que dijo Haymitch al menos cuando volvió de la misma. Los Ferran vendieron la casa, se mudaron al Distrito 4 y nunca regresaron al Capitolio. El nuevo comprador no obstante no estaba complacido. Alegaba que algunas noches el equipo de música se encendía solo y las luces de la piscina parpadeaban como si hubiera algún fallo en la corriente. "No te preocupes, sólo es Andri. A veces también me visita a mí" le decían los vecinos como si fuera lo más obvio del mundo.
Puesto diecinueve: Malenie Doree
Lakeside
Muertes: 0
Larena Doree vio los Juegos desde prisión. Sabía muy en el fondo que su hija iba a morir y que sería su culpa. Algo en su cabeza había quedado dañado para siempre aquel día del incidente con la reina rastrevíspula. No quiso ir al funeral, se sumió en una depresión y deseó más que nunca tener drogas a mano. Decidió que la primera y última cosa que haría cuando terminase su condena sería arrojarse al lago con rocas en los bolsillos, sólo así podría redimirse. Y lo cumplió. Kille y Dienna perdieron el contacto, ella se alejó del mundo del arte y se mudó a Carnation Crest a estudiar psicología. Él siguió componiendo música y sacó un disco que dedicó a Malenie con canciones que hablaban de ellos. Nunca pasó página, y en sus múltiples noches de insomnio, buscaba aquella carta que nunca le entregó en la que confesaba sus sentimientos por ella y la leía una y otra, y otra vez...
Puesto veinte: Romulus Silverknife
Candyfloss Square
Muertes: 0
Su muerte tocó a muchas personas pues si algo no le faltó a Romulus en la vida a pesar de los altibajos de la misma, fue afecto. Cuando terminaron las ceremonias de los funerales, Gerard se tatuó alas en sendos brazos, tal y como Romulus planeaba hacer, su hermana Shorianne siguió cuidando el jardín por él y abrió una tienda de especias orgánicas cultivadas por ella misma en el Distrito 1 donde se mudó huyendo de los recuerdos que se empeñaban en perseguirla. Alannis plantó un árbol. Un cerezo, pues le recordaba a las tardes de primavera junto a Romulus y Gerard viendo los tres los pétalos caer. Años después casada y con dos niños, les hablaba de Romulus mientras los tres horneaban un pastel de cerezas, lo que nunca supieron ellos es que después ella se iba a otra habitación a llorar a solas, porque eso había reabierto la vieja herida. Esa que nunca sanaría del todo.
Puesto veintiuno: Zael Mansen
Great Mall
Muertes: 0
La opinión de Abdoney Mansen sobre los fracasos era que había que ocultarlos y para él su hijo Zael era uno por no haber sobrevivido. Intentó borrar las trazas de su existencia, rechazó la urna con sus cenizas y prohibió a su mujer y su hija volver a mencionarlo, tener fotografías de él o ir a su funeral. Esa misma noche cuando Katherina se fue a dormir, Calista Mansen discutió con su marido al respecto y él la abofeteó. Ella fingió sumisión pero más tarde mientras él dormía sacó el revólver y le disparó en la cabeza. Los Avox que antes poseía la familia y que tras la caída del régimen de Snow se convirtieron en empleados ya estaban acostumbrados a ese tipo de tareas, sabían como deshacerse de un cuerpo. Una de sus fantasías ocultas se cumplió. El dejar el cadáver de su ex amo y ex jefe en un rincón recóndito del alcantarillado, a merced de las ratas.
Puesto veintidós: Jelly Sweet
Candyfloss Square
Muertes: 0
El señor y la señora Sweet muy a su pesar ya se habían hecho a la idea de que iban a perder a su niña en los Juegos. Nunca volvió un vencedor tan joven. Verla morir en el baño de sangre y de forma tan inesperada fue más duro de lo que pensaron. Ellos creyeron que con Romulus y Melody estaría a salvo, pero nadie está a salvo nunca en la Arena. Meses después decidieron clonarla. La bebita que nació era exactamente idéntica a ella. La llamaron Jelly también. Con los años, ambos progenitores se dieron cuenta que esa nueva hija no era su Jelly. Era alegre y extrovertida como ella, pero carecía de su vitalidad casi inagotable, sus pequeños momentos espontáneos de ingenio y otro sinfín de detalles más. Ellos inconscientemente la comparaban con la Jelly original, y la Jelly actual nunca supo cómo disculparse por no ser como ella. Por no ser la verdadera Jelly.
Puesto veintitrés: Lamyel Courp
Sparkly Lane
Muertes: 0
Por mucho que Jon buscó, no fue capaz de encontrar ningún familiar del chico. Ni cercano ni lejano. Cuando fue al orfanato donde vivía y entrevistó a los trabajadores todos coincidieron en que se trataba de un chico reservado y de mirada triste pero que no era el único huérfano de guerra que había apartado a la gente de su vida. Se le enterró en el cementerio de los tributos habiendo patrocinado una benefactora anónima una escultura de él sentado de espaldas en su propia lápida mirando a las estrellas donde su alma ahora estaba. Tras el funeral, solo tres personas quedaron allí. Jon, quien aún se sentía culpable por haberlo cosechado, Daikiri y una anciana con un niño pequeño en brazos llamado Johann a quien la muerte del chico que defendió a su nieta con tanto ímpetu le dolió más de lo que todos pudieron imaginar.
Puesto veinticuatro: Pliam Enkerman
Peace Road
Muertes: 0
Doreth Enkerman presenció la humillante muerte de su hija con estoicismo. Había creído a todos esos expertos que decían que tenía madera de ganadora, y su misma hija le había asegurado diez minutos atrás que iba a ganar. Y sin embargo ahí estaba, la primera víctima de los 76º Juegos del Hambre. En cuanto la urna con sus cenizas fue añadida al mausoleo Enkerman, vendió la casa en Peace Road y se mudó con su hermana a Capitol Hill. Con el tiempo se volvió resentida y amarga. Su hijo Leoth estuvo desolado un tiempo pero siguió con su vida, su hermana Ruth se volcó en sus propios hijos. Ellos decían que debía pasar página y ella los odió por eso mientras en su cabeza se preguntaba una y otra vez qué estaría haciendo en ese momento de no haber dejado a Toren y su glamourosa vida en Star Valley para irse tras el apuesto juez Leolath. Nunca lo sabría, pero ella tenía la sospecha de que no habría sufrido tanto.






